El rayo
“Mi apacito murió así. Eso me contaba mi mamá, tu bisabuela. También ansi me contaban mi hermana mayor, la mamá de Alfonso y tu tio Próspero, ellos eran mas grandes, yo solo tendría unos 3 o 4 años, ni me acuerdo de mi papá.
Asegún dicen que estaba en la cocinita, donde mi mamá tenia su clecuil y hechaba sus tortillas. Mi papá estaba tejiendo su manta con una aguja de acero. Dicen que mi mamá acababa de apagar el clecuil, se apagaba rápido pues solo era paja de avena. Apenitas la había apagado cuando salto una llama y mi papá calló muerto.
Dicen que no se quemó, nomás asi cayó, como dormidito. Por eso es malo agarrar fierros cuando caen truenos, puede caerte un rayo.
Tu tia Juana ni se acuerda tampoco, tendría meses… yo estaba chiquita, así murió mi apacito.”
Crónicas de la abuela, Doña Aurora Martínez Flores el 31 de julio de 2005, mientras cocía atole de elote una bebida de leche harina y granitos de maíz tierno, riquísimo.


