Psique y Melón
Psique y Melón (relato) por Efraim Medina Reyes
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La otra mañana entré al baño para masturbarme. Mojé y unté jabón en los bordes de unas fotos recortadas de Playboy, Hustler y Blue; las pegué sobre los blancos baldosines conservando cierto orden y enseguida abrí la llave de la ducha y me paré frente a las fotos. El órgano se fue endureciendo, mis ojos iban de las tetas de una negra al chocho de una rubia. Empecé a frotarlo, estaba inmenso, aquellas fotos eran lo mejor que había conseguido en meses. Aceleraba y cuando estaba a punto de eyacular hundía el freno. De repente la puerta del baño se abrió, la reacción instintiva fue taparme el sexo: Era mi madre. No sabía qué hacer. Ella observaba indignada aquellas fotos y empezó a llorar. Nancy no tardo en llegar seguida de Leo.
Todos miraban las fotos. Leo sacudió la cabeza, jaló la puerta y se las llevó a la sala. Me senté en el borde del inodoro y lo escuché hablar con mamá.
— Te juro que no está loco — le decía.
— ¿También haces cosas así?
— No, pero…
— Además, tiene su mujer.
— ¿Y eso qué?Nancy entró en la discusión y ya no pude entender nada. Permanecí sentado mirando el agua caer, un chorro enorme, continuo. Otra vez me planté ante las fotos y le di con fuerza al órgano. Afuera seguían los gritos. La morena se robaba mi atención con sus tetas brillantes. Dirigí el semen contra la pared sin lograr salpicar a ninguna.
Retiré las fotos y las eché en el cesto: rubias y morenas quedaron allí, entre toda esa inmundicia. Me bañe y salí. Mamá estaba frente a la tele con mi hija sobre las piernas. Leo y Nancy seguían discutiendo en la cocina. Me encerré en el cuarto.
- Efraim Medina Reyes, Cartagena (Colombia), 1967.
Excelente.


