¿Me das para un pan?
— ¿Me das para un pan? — Decíamos.
Y en ocasiones no es porque tuviesemos hambre en muchas ocasiones si pero era la frase favorita de todos los sobrinos con los tios, hace mas de 20 años cuando era un mocoso. Ok, todavía soy algo mocoso pero ya tengo 28 años.
Lo curioso es que la última vez que vi a mi sobrina me extendió la mano exigiendome un billete, ya no era la clásica “dame para un pan” y es que cuando nosotros usabamos esa frase era literalmente para un pan.
Ya sea con Don Pancho o en la tienda mas nice, la de Don Cirilo (un pariente lejano del abuelo) nos asomabamos a la canasta de pan recién horneado, conchas y orejas, tostadas y palitos, piedra, pan español o cocoles. Inclusive un simple bolillo tostadito era una gloria disfrutarlo.
Y ahora los niños no buscan un pan… buscan dinero para comprarse cosas. O son mas autosuficientes o mas materialistas, no lo se… pero lo que si se que son, es mas malcriados (no todos, pero si un buen).


